| El Museo de Historia Mexicana y Fomento Cultural Banamex lo invitan a la exposición Imágenes de los Naturales en el arte de la Nueva España, siglos XVII al XVIII, que rescata y enaltece la activa participación de los indígenas de diversos rangos sociales como donantes de magníficas obras de arte religioso producido en los siglos XVII y XVIII.
La exhibición compuesta por 61 obras, la mayoría de gran formato, exhibe el destacado papel de la sociedad indígena en el desarrollo de la Nueva España, su importancia en la conformación de la identidad nacional y el enriquecimiento del acervo artístico de México.
Imágenes de los Naturales en el arte de la Nueva España, siglos XVII al XVIII es un homenaje y reconocimiento al trascendente papel de la sociedad indígena, como sujeto y como creadora de arte, que forja el carácter e identidad de la nación mexicana y de su patrimonio cultural, además de una muestra de arte novohispano
A través de esta muestra, los visitantes apreciarán la importancia y el peso de la participación de la sociedad indígena al momento de la conquista y su papel como miembros fundamentales de la comunidad surgida después de la contienda bélica de 1521 y hasta fines del siglo XVIII.
Dicha importancia queda de manifiesto en el acervo pictórico representativo de los diferentes momentos de la vida y obra de los naturales que, en forma historiada, desarrollan temas militares, religiosos, costumbristas, imágenes convencionales y retratos, que proceden de colecciones particulares, de museos del INAH e INBA, del Banco Nacional de México y de diversos acervos de obispados, basílicas y parroquias.
La curaduría es el resultado de más de cinco años de investigación llevada a cabo por un equipo de especialistas dirigido por la Dra. Elisa Vargaslugo, destacada historiadora de arte con más de 50 años de vida académica dedicada al arte novohispano, quien contó con apoyo otorgado por Fomento Cultural Banamex y el Instituto de Investigaciones Estéticas de la Universidad Nacional Autónoma de México.
Se exhiben obras alusivas a notables indígenas que ocuparon puestos de mando como militares - adversos o aliados-, como gobernadores, caciques de comunidades o como religiosos y gente común dedicada a sus actividades cotidianas.
Además, por primera vez se da relevancia al papel de los indígenas en la donación de obras pías, asunto soslayado hasta la fecha y cuya importancia consiste en que al hacerse retratar dentro de las obras devocionales que costeaban, los indígenas dejaron evidencia histórica de su preexistencia y aspecto físico, así como sus rangos de autoridad dentro de sus comunidades.
Muchas de las piezas aquí expuestas son presentadas por primera vez al público en general, ya que se trata de obras de gran formato, pertenecientes a templos de localidades a veces lejanas, o casi inaccesibles, que no habían sido disfrutadas más que por la comunidades locales.
El interés de la presente exposición radica en la iconografía, es decir, en el tema y su tratamiento, más que de resaltar o exaltar a los artistas por quienes fueron creadas. En esta época proliferó la obra de autores anónimos, sin embargo, la muestra integra una nómina de pinceles de artistas novohispanos connotados como Miguel Cabrera, Antonio de Santander, Juan Correa, Jerónimo Zendejas, Antonio Rodríguez y Manuel Arellano e Isidro de Castro. Se cuenta también con obras cuya autoría reviste una técnica modesta, pero sumamente ricas en su calidad de testimonio histórico. |
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| La museografía realizada por Fomento Cultural Banamex ha sido estructurada en siete secciones: 1) Imágenes del valor, grandeza y dignidad militar; 2) Nobleza indígena; 3) El indio: la nueva grey cristiana; 4) El indio en la vida espiritual; 5) El indio donante de obras pías y patrocinios; 6) Belleza indígena; y 7) Vida cotidiana y festividades.
La primera sección, Imágenes del valor, grandeza y dignidad militar, plantea la perspectiva del valor y coraje de los naturales que defendieron lo propio en paridad de fuerza y la dignidad que conservaron aún en la derrota.
En el segundo apartado, titulado Nobleza indígena, representaciones de los Señores, desde Moctezuma II hasta el cacique ya “españolizado”, dejan testimonio de la dignidad real y noble que los caracterizó y que asemejó con las imágenes de los soberanos y gobernadores europeos.
El indio: la nueva grey cristiana, revisa los orígenes de la evangelización hasta llegar al punto en que los naturales logran, aunque tarde, acceder a la profesión religiosa en conventos y seminarios para convertirse en instrumento de Dios.
El indio en la vida espiritual es la cuarta sección. Los cultos y devociones son aspectos centrales en la vida religiosa de la Nueva España, así como la presencia de lo sobrenatural manifestado en las apariciones Marianas y del arcángel san Miguel, en las que el indio fue elegido por la divinidad para revelarle sus designios, y en las devociones a las ánimas del purgatorio, donde el indígena comparte el fuego purificador al lado de Papas, clérigos, reyes y nobles, siendo un cristiano más.
El quinto apartado, El indio donante de obras pías y patrocinios, muestra una serie de pinturas en que aparecen las representaciones de aquellos indios que dispusieron donar parte de su patrimonio en favor de la Iglesia y de sus obras. La representación de los indios donantes emula la antigua tradición europea, en este caso, el indígena deja testimonio de su participación en la obra como cualquier otro de sus contemporáneos, todo ello para su satisfacción moral y posición dentro de su sociedad.
La imagen física y espiritual del indio conforma el sexto apartado, Belleza indígena. Esta imagen se retoma de lo dicho por los religiosos, civiles y militares: “la figura de un hombre casi ideal: física y moralmente privilegiado...”. Las virtudes y la categoría humana que los frailes reconocieron en ellos, se ve exaltada con imágenes idílicas basadas en modelos convencionales.
En la última sección, Vida cotidiana y festividades, se aprecia la figura del indio en las labores del campo, en bodas o entierros, etc., es decir, en todas las actividades que los naturales realizaban de manera cotidiana, o que eran parte de las prácticas comunes de su sociedad como las fiestas y tradiciones.
La exposición toca también aspectos relativos al diario acontecer y costumbres en la vida del indígena novohispano, desde cualquiera que fuera la posición que ocuparan los naturales en el variopinto panorama social. Obras hay que retratan sus alegrías y sus tristezas, como las pinturas denominadas Entierro de Indios y Desposorio de Indios. Comenta el Dr. Jaime Morera, co-curador de la exposición: “Lo importante de estas obras, además de su valor plástico, es que dejan testimonio de esa cotidianidad que mereció ser retratada para resguardarla en la memoria”. |
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| Con el propósito de ampliar los contenidos de la exposición, se han instalado pantallas de plasma en las que se proyectan obras no presentes, ya sea por su dimensión o porque su soporte que hace imposible su transportación, pero cuya exhibición complementa el proyecto de investigación del tema.
Entre ellos se pueden mencionar, Patrocinio de San Bernardino de Siena -con los caciques de Xochimilco- en la Iglesia del mismo nombre; el Retablo mariano con donantes de la Iglesia de Santa María Chiconaulta, Estado de México; Indios caciques donantes de Tequixtepec de la propia Parroquia en Oaxaca.
Además, los murales de la nave de la iglesia del ex-convento de Iztmiquilpan, Hidalgo; los de la capilla abierta del ex-convento agustino de Actopan, Hidalgo y los frescos de la capilla abierta del ex-convento dominico de Teitipac, Oaxaca.
La exposición permanecerá en el Museo de Historia Mexicana hasta el domingo 13 de enero del 2008, las personas interesadas en obtener mayor información pueden comunicarse al 2033 9898 o visitar
www.museohistoriamexicana.org.mx |
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